Lo que se conoce como semi-farol en el
póker es simplemente una apuesta (o envite) en la que, aunque a un jugador lo igualen, seguramente no tendrá la mejor mano. Sin embargo, puede que haya buenas probabilidades de obtener buenas cartas y convertirlas en una mano ganadora.
Adicionalmente, existen 2 maneras para ganar con el semi-farol: la primera es de manera inmediata, eso si logras conseguir que el oponente se retire. Y la segunda consiste en ligar en la siguiente carta.
Si alguna vez te has preguntado si existen razones para no tirar un farol o un semi-farol, la respuesta es si. La principal es que, si los utilizamos de manera sistemática, se agota el recurso. Ciertamente obtendrán mejores resultados si se emplea de manera correcta y de vez en cuando.
Por su parte, no es conveniente hacer farol bajo las siguientes circunstancias:
Si los rivales nos han analizado y nos conocen muy bien. Esto es probable que suceda si ya nos han pillado anteriormente algún farol o semi-farol.
Si hay muchos jugadores en la mesa: lo más seguro es que alguno tendrá una buena mano, y lo mejor en estos casos es no correr riesgos.
En el caso de que acabemos de perder una jugada o una seguidilla de manos importantes, los rivales probablemente nos responderán con raise o call.
A los jugadores malos les gusta mucho hacer farol y, mucho más, pillar a los otros. Hay que estar atentos y cuidarse con ellos, ya que suelen hacer call enseguida, aunque sus naipes no sean del todo buenos.